6 ene. 2005

Sobre la poesía.

A raíz del post anterior comencé a escribir esto en los comentarios, pero luego decidí escribir un nuevo post, ya que la extensión de lo que quería decir se hacía cada vez mayor.
Estoy de acuerdo con Ermitaño: A veces es muy difícil entender la poesía. En mi caso particular sé que tiendo a escribir crípticamente, lo que sucede es que muy pocas veces he encontrado buenos poetas que escriban de forma sencilla (y que me agraden). Creo que Wyslawa Szymborska es la excepción; lamentablemente no ha sido muy traducida al español.
En otros casos la sencillez me suena a vulgaridad:

¿Qué es poesía? --dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
(¿Qué es poesía?, Gustavo Adolfo Bécquer)

Seamos sinceros: esos son versos dignos de un adolescente poco leído.
En el otro extremo tenemos algunos versos de Olga Orozco, por ejemplo, versos que me parecen deliciosos pero que no son fáciles de explicar (Cierta vez en un ejemplar de poemas selectos de Dylan Thomas había una nota al pie de página en la que el editor aclaraba que nadie sabía bien qué es lo que había querido decir Thomas en esa parte).
En mi caso particular yo me inclino por la variante más compleja, aunque al menos yo sí sé lo que quiero decir; pero otra vez volvemos al problema primero: Si me inclino (por placer, por estética, por limitaciones varias) hacia unos versos complejos, ¿Cómo hacer accesibles esos versos? Pues, hasta ahora, no he enocntrado respuesta alguna a esta pregunta ; ni mía ni ajena.
Sólo queda explicar lo que uno ha escrito, y acá se presenta otro problema: el de aquellos que niegan que se pueda (o que se deba) explicar un poema.
Yo, por mi parte, no soy tan elitista y creo que sí puede explicarse el sentido de unos versos, y esto lo digo por dos razones:
1) Por sentido común: Si puede explicarse un anovela, un cuento, un ensayo; ¿Por qué no un poema?
2) Por experiencia: Leyendo el libro sobre Borges que escribió Fernando Savater me encuentro con el análisis y posterior explicación del poema LA PRUEBA. Yo ya lo había leído y había entendido algo completamente diferente. Obviamente, el análisis de Savater era más certero, más preciso, era, en definitiva, correcto; y a partir de ese momento pude disfrutar de dicho poema como corresponde, es decir con la intención que Borges le dió.
Volviendo al tema de mis poemas, ustedes han sido muy amables en la crítica; ahora me atrevo a preguntarles: ¿Cuántos de ustedes se han dado cuenta del sentido final de La Rosa de los Vientos? ¿Cuántos de ustedes se han dado cuenta de que las cuatro partes de la que cuenta el poema corresponden a los cuatro puntos cardinales y respectivamente a: una montaña (I), el mar (II), el desierto (III) y un bosque (IV)? (Por eso también Jano, con sus cuatro caras).
En el caso del poema que escribí en este blog, ¿Cuántos han notado que el poema consta de un epitafio:
LO SÉ,
NAVEGAMOS MANSAMENTE
HACIA AGUAS PROFUNDAS
Y la explicación del epitafio que es "El poema a modo de epitafio" en sí?
Repito: ustedes han sido muy amables, pero creo que las explicaciones -aunque útiles- deben ser limitadas; si uno debe explicar todos sus textos quiere decir que el problema está en el que escribe, no en el que lee.

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